sábado, 31 de marzo de 2012

Decepción.

Decepción. Eso es lo que sientes cuando una persona te defrauda, se comporta mal contigo, o hace cosas que jamás imaginaste. Lo das todo por esa persona y ¿qué te da a cambio? Nada, solo desilusiones e indiferencia.
Él para ti lo es todo, pero tu para él no eres nadie. Y el dolor viene cuando te das cuenta de esa cruda realidad. Aparece cuando sabes que hagas lo que hagas no vas a importarle lo más mínimo, y te das cuenta en un instante. Pero sigues, con la esperanza de que cambie, con la esperanza de ser alguien en su vida, con el sueño de llegar a importarle, y si, en el fondo sabes que eso es imposible, que no es lo mejor para ti, que te va ha hacer daño, que es algo dañino a largo plazo, pero tu sigues haciendo la tonta esperando solo un pequeño detalle al que puedas agarrarte. En fin, que creo que ya va siendo hora de dejar de agarrarse a ese detalle que nunca existe. Ya va siendo hora de demostrar que tengo orgullo y que miro por mi misma. Ya va siendo hora de ser feliz. 

2 comentarios:

  1. Holaaa ! Me encantó tu blog. La entrada y la foto me paresieron geniales.
    Bueno espero que me sigas y te pases por me mi blog http://todovuueelve.blogspot.com.ar/
    Un besito ! y suerte, me paso

    ResponderEliminar
  2. Gracias :) ahora mismo me paso! ^^ un besazo! :D y me alegro de que te guste!

    ResponderEliminar