martes, 3 de enero de 2012
Un recuerdo inexistente.
Esos paseos por la ciudad agarrados de la mano, esas peleas de almohadas en tu cama, esos besos tontos en un semáforo en rojo, esa marca de labios rojos en tu mejilla, esa ropa que te regale y que te encanto, esa primera noche que dormimos juntos, esas confesiones en momentos inesperados, esos detalles que te alegran el día, esas ganas de verte al despertar, esa ilusión que nos entra cuando nos decimos "te quiero" cada noche antes de dormir, esos enfados por cualquier gilipollez que siempre acaban en reconciliación, esas frases nuestras que la gente no entendía, ese día en el que conocí a tu familia y tu a la mía y los dos moríamos de verguenza, ese intento de cena romántica, ese bonito día en la piscina, esos apretones de manos, esos abrazos después de cada enfado, esas noches que en vez de dormir nos las pasábamos mirándonos, todos y cada uno de los momentos a tu lado eran especiales y constituyen esa historia que nunca vivimos y que siempre es bonito recordarla, porque a veces un recuerdo inexistente te produce más felicidad que la propia realidad.... :)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
