La música, la luz, la noche, la gente... una situación perfecta hasta que tenía que irme y dejar todo eso.
No quería despedirme, no sabía como hacerlo y pense que iba a ser fácil pero no lo fue... Te dije que tenía que irme y sin pensártelo me abrazaste como si no hubiera mañana, y me encanto porque fue un abrazo de esos de película en los que sientes todo en un instante, un abrazo de esos que te encantaría que durasen toda una vida, un abrazo lleno de ternura y sentimiento, especial y único. En ese momento se me rompió el alma, no quería irme, no quería hacer que ese abrazo terminase, no quería dejar de sentir tu frente en mi espalda, ni tus brazos rodeando mi cintura, no podía, no quería... y cada vez se acercaba más el momento de separarnos, y los dos lo intuíamos, los dos sabíamos que ese moemnto no duraría siempre... y me besaste la frente, y nos miramos con gran tristeza, y comenzaste a besarme, poco a poco, y por mucho que lo intente no pude resistirme a lo inevitable...por una vez en mi vida me deje llevar por mis sentimientos, me deje llevar por mis impulsos, por la magia que en ese momento nos envolvió... y comenzó ese apasionado beso, ese BESO.
Un BESO que me provoco ese cosquilleo por todo el cuerpo, me hizo sentirlo todo en milesimas de segundo, saco en mi miles de sonrisas y toda la felicidad que había estado guardada durante tanto tiempo, por fin sentí como el tiempo se detenía, aunque me hubiese encantado que se hubiese detenido mucho más, quizás una eternidad...
Fue un beso único, maravilloso e irrepetible.

Pero llego la hora de separar nuestro destino, de castigar a nuestro corazon y seguir adelante el uno sin el otro, la hora de que la distancia hiciera el trabajo de recordarnos lo lejos que estaríamos en poco tiempo y durante muchos meses... Estábamos a menos de 2 cm. pero en minutos estariamos a Kilómetros el uno del otro. Di el paso más difícil: separarme de ti... pero en un segundo agarraste mi mano y me abrazaste y me volviste a besar...
Fue la despedida más triste, pero a la vez hermosa que he vivido en toda mi vida. Una historia de película, la historia que necesitaba vivir.