No te das cuenta de lo que cambian las cosas hasta que no miras al pasado.
Y yo miro de vez en cuando, y cuando recuerdas ese momento con esa persona comienzas a preguntarte como habría sido tu vida si la hubieses vivido con ella, que habría pasado si las cosas hubiesen sido diferentes, incluso en un acto reflejo intentas volver a ella, volver a vivir algo que te haga sentir que estas en ese pasado momento, en aquel momento en el cual empezó todo.
Y lo vives, y por un momento estas viviendo toda una etapa en un instante, recordando cada detalle y haciendote cientos de preguntas en una milésima de segundo. Pero ese instante se acaba, y vuelves a tu presente, a ese presente del que no sabes si quieres escapar o permanecer en él, en el presente de tu vida, en Tú presente. Pero al recordar el pasado sentimos la necesidad de volver a vivirlo, lo que no sabemos es que quizás fue mejor que ese pasado terminase, y quizás el presente pueda convencernos de que es mejor mirar hacia delante y descubrir las sorpresas que nos trae cada día.
