Necesitamos que nos hagan daño para tener un motivo más por el que olvidar a alguien... y muchas veces ese motivo está lleno de decepciones, mentiras, odio, tristeza, de recuerdos que poco a poco se consumen con el paso del tiempo.Cuando te das cuenta de que los momentos más maravillosos que has vivido han sido una mentira, y que vives la misma historia una y otra vez, el mundo cae sobre tus hombros y no puedes evitar ahogarte en ese mar de lágrimas que te han echo derramar, no puedes evitar sentir que la vida es algo que juega contigo y que está acechándote siempre para en cuanto caigas atacarte aun más duramente...
Y lo consigue... si, claro que lo consigue, te arrastra, te golpea, te hace sentirte el ser más triste del mundo y cuando ya cree que estas en el suelo, inconsciente, sin vida...la rabia que te hace sentir esas decepciones y mentiras hace que te levantes! y te levantas, y luchas, y vives, gritas, corres, y sonríes, y es esa sonrisa la que hace que la vida se de por vencida y te deje seguir con tu camino.
Esa sonrisa que te salva la vida, te rescata de la tristeza, y hace que vuelvas a sentirte vivo te la provoca alguien que te quiere y al que tu quieres demasiado, alguien que llego a tu vida de casualidad y estaba destinado a ser tu héroe, una persona que te enseña a ver el mundo de colores, que te dice que existe un mañana mejor, que te ayuda a luchar contra todo lo que puede hacer que tu sonrisa se borre de tu cara... Gracias a esa persona, tenemos la certeza de que por más que tropecemos, por mucho que caigamos, siempre habrá alguien que te salve de esa oscuridad, solo hay que saber saber quien es
esa persona y valorarla, cuidarla, respetarla, hacer que sea un motivo por el que sonreir y hacer que ella también pueda sonreir! :)
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